La cercanía con el continente africano, y la especial orografía del terreno, hace que esta parte de Almería, y más concretamente, la zona de entrada en el P.N. Cabo de Gata – Níjar, sea una zona de humedales, que las aves migratorias toman como área de descanso en sus largos viajes.
Dependiendo de la época se puede ver más o menos cantidad de aves, pero las habituales son los originales flamencos, que encuentran en estos humedales unas zonas de alimentación y descanso aseguradas.
Disfrutar de este entorno utilizando un medio tan silencioso y ecológico como es la bici, hace que la unión con el entorno y la forma de disfrutarlo genere la mejor experiencia posible en el ciclista.









